
Las Huellas de la Infancia
"J'ai eu tort, je suis revenue dans cette ville au loin perdue
Où j'avais passé mon enfance..."
— Mon Enfance, Barbara
La memoria es caprichosa. Nos lleva de la mano hacia los rincones del pasado, nos convence de que al regresar a esos lugares encontraremos algo de lo que fuimos. Pero, ¿qué sucede cuando lo que buscamos ya no está, cuando solo quedan sombras de lo que una vez fuimos?
Barbara canta sobre el error de volver, de intentar recuperar un tiempo perdido, un instante que ya no nos pertenece. Sin embargo, en ese regreso, descubre que lo que queda es más que un espacio físico: es una sensación, una cicatriz, una herida que aún sangra en la nostalgia.
El pasado nunca se desvanece del todo. Nos persigue en olores, en colores, en el eco de una risa que juramos escuchar en una calle vacía. Nos engañamos creyendo que podemos pisar sobre nuestros propios recuerdos, silenciarlos con el presente. Pero la memoria es rebelde, y las huellas del ayer siempre encuentran la manera de resurgir.